¡Bienvenidas y bienvenidos a Las Flores de Elvira!
Abrir este primer número es un acto de resistencia y de profunda convicción. No estamos lanzando solo una revista digital; estamos poniendo en el mundo un megáfono para la militancia, un espejo para nuestros barrios y una herramienta de autodefensa ante la crisis que nos atraviesa.
Soy Natalia Haze, y es un orgullo ver cómo esta semilla, sembrada en las calles de mi barrio y en las Organizaciones Sociales de Villa Elvira, florece hoy en estas páginas digitales.
Nacimos en el corazón de Villa Elvira, un territorio que conoce la lucha diaria por el pan, el techo y el trabajo. Vemos cómo la exclusión, las violencias y el consumo problemático se enraízan donde el Estado se ausenta. Y en medio de este panorama, alzamos la voz para decir que otra realidad es posible.
Este primer número es una declaración de principios. En él, encontrarán la voz potente de nuestros y nuestras referentes cannábicos, que luchan día a día contra el estigma social que persiste. Denunciamos cómo las leyes pensadas para darnos derechos (como el acceso a la salud) son bastardeadas por la burocracia y el lobby, dejando a nuestros vecinos en la criminalidad. Por eso, les damos herramientas legales claras y sencillas para que el REPROCANN no sea solo un registro, sino un derecho que se pueda defender.
Pero no solo denunciamos; también proponemos. En estas páginas exploramos con rigor el enorme potencial del cáñamo como paliativo económico. ¿Se puede generar trabajo genuino en el barrio con esta planta? Creemos que sí, y les mostramos cómo. Porque la lucha por la regulación integral no es un capricho; es una alternativa de dignidad y de desarrollo social.
«Las Flores de Elvira» es una revista hecha desde el barro y con la perspectiva de la base de lucha por los Derechos Humanos. Por eso, van a encontrar historias de nuestros comedores populares, guías sencillas para el autocultivo y un análisis serio del consumo problemático, sin moralismos, sino con enfoque de Reducción de Riesgos y Daños.
Gracias por ser parte de esta comunidad. Los invitamos a leer, a compartir y, sobre todo, a militar. Porque solo con conciencia y organización, podremos defender nuestros derechos y hacer que las flores de nuestro barrio florezcan para todos.
¡Que la lucha nos encuentre en cada página!
Con profundo compromiso, Natalia Haze Editora de Las Flores de Elvira

